Mostrando entradas con la etiqueta católicos y aborto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta católicos y aborto. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de enero de 2011

Cerca de un millón de personas defienden la familia y la vida frente al aborto y la eutanasia

Impresionante panorámica de la abarrotada plaza de Colón en Madrid

Miles de familias cristianas venidas de toda Europa reivindicaron este domingo en la madrileña plaza de Colón el valor de esta institución como transmisora de vida. Según cálculos del Arzobispado, más de un millón de personas acudieron a la Misa de las Familias bajo el lema ‘La familia cristiana. Esperanza para Europa’. Hubo cristianos de Holanda, Francia, Italia, Reino Unido, Alemania, Polonia…
El cardenal arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco Varela, encabezó un acto en el que destacó que las sociedades europeas, además de sufrir el “drama” de los parados, se ven afectadas por la práctica “permisiva” del aborto, la “banalización” del respeto a la vida con la eutanasia “hasta extremos insospechados”, las rupturas y distancias paternas en las que crecen y se educan algunos niños y jóvenes y el “endurecimiento” ante el dolor de los vecinos y conciudadanos.
Rouco ensalzó a la familia y al matrimonio como elementos clave para construir una sociedad “libre, justa y solidaria”. El arzobispo de Madrid lamentó que niños y jóvenes crezcan “desconfiados y desconcertados” en un ambiente de separaciones y distancias paternas. Para evitarlo, emplazó a las familias a ser los “signos e instrumentos imprescindibles de la esperanza para Europa”.
El acto, que comenzó sobre las 10 horas, contó con el testimonio de la familia Villalón, con ocho de sus doce hijos presentes en la Misa de las Familias. El padre de familia, José María Villalón, médico del Atlético de Madrid, y su mujer, Mariola, destacaron su apertura a la vida y confianza en Dios, “algo que aprendimos de San Josemaría, fundador del Opus Dei”.
La Santa Misa oficiada por el cardenal arzobispo de Madrid, junto a cinco obispos europeos y más de 50 españoles -entre ellos, los obispos auxiliares de Madrid, monseñor César Franco, monseñor Fidel Herráez y monseñor Juan Antonio Martínez Camino, el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluis Martínez Sistach, y el cardenal emérito de Sevilla, Carlos Amigo-.
Tras el rezo del Ángelus, el Papa, en un mensaje retransmitido a través de una pantalla gigante situada en la Plaza de Colón, invitó a las familias cristianas de España a “ser fuertes en el amor y a contemplar con humildad el Misterio de la Navidad” que se convierte en “escuela de vida familiar y fraterna” y pidió para que la Sagrada Familia de Nazareth sea el ejemplo de cada familia cristiana como “auténtico santuario de fidelidad, respeto y comprensión”.
El Pontífice recordó que en el hogar cristiano “también se transmite la fe, se fortalece la esperanza y se enardece la caridad” y solicitó la protección de todas familias “particularmente de las que se encuentran en dificultad o están probadas por la incomprensión y la división”.

Enérgica oposición de Obispos de Chile al aborto “terapéutico”

La Conferencia Episcopal Chilena (CECH), rechazó la posibilidad de legalizar el mal llamado aborto terapéutico y señaló que esta práctica nunca podrá ser considerada un acto médico porque daña directamente la dignidad del ser humano.
En su comunicado del pasado 28 de diciembre, los obispos se refirieron al proyecto de ley presentado el 15 del ismo mes por los senadores Evelyn Matthei (Unión Demócrata Independiente) y por Fulvio Rossi (Partido Socialista), para legalizar el aborto cuando esté en riesgo la vida de la madre o el feto presenta alguna malformación que lo considere inviable. En Chile está prohibido todo tipo de aborto desde 1989, en la época del gobierno del General Pinochet.
La CECH reconoció el drama que viven las mujeres cuando el “fruto de la concepción implica un peligro para su vida”, viene con una malformación grave o es producto de una violación. “Situaciones como éstas, aunque escasas, son fuentes de angustia, incertidumbre y dolor que a nadie pueden dejar indiferente”, expresó.
Sin embargo, advirtió que no es lícito eliminar la vida del no nacido aún en estas circunstancias. “No, ni la vida de la madre ni la del niño pueden ser objeto de un acto de directa supresión. De una parte como de la otra la exigencia no puede ser más que una: hacer todo esfuerzo por salvar ambas vidas, la de la madre y la del niño”, señaló.
“Ello no se opone, sin embargo, a considerar lícitas las acciones terapéuticas necesarias en favor de la madre para sanarla de una enfermedad, aunque comporten un riesgo, incluso letal, para el ser que no ha nacido. No se debe confundir una acción terapéutica a favor de la madre, que encierra como consecuencia no buscada el peligro de una pérdida, con la directa eliminación del ser que no ha nacido”, añadió el Episcopado.
Sobre el caso de bebés con malformaciones, los obispos dijeron que se debe tener presente “que la eliminación de un ser humano no constituye terapia alguna puesto que no sana a nadie. Se trata de un aborto directo ilícito desde el punto de vista moral y gravemente contrario al ordenamiento legal y constitucional de nuestra nación”.
La CECH recordó que el ser humano en formación, aunque está dentro de la mujer, no es parte de su cuerpo, sino que es distinto al padre y a la madre.
Añadió que aunque son “respetables y muy atendibles” los sentimientos invocados por la madre, “nunca un sentimiento puede prevalecer como un valor superior por sobre el derecho a la vida que tiene todo ser humano, ya sea que esté sano o enfermo. Entre los derechos humanos, éste es el primero, sin el cual no existen los demás”.
Los obispos exhortaron a la sociedad a generar instancias para acompañar a la madre y su familia “con ayuda sicológica, social, económica y espiritual”. Recordaron que “el nivel de desarrollo de una comunidad se mide por la capacidad que tiene de hacerse cargo de los débiles y enfermos”.
“Una sociedad que los elimina permite que la violencia se constituya en el método para resolver los conflictos, convirtiéndose en una dictadura donde los más fuertes terminan decidiendo por los más débiles. Nadie tiene derecho a arrogarse el poder de decidir qué vida merece ver la luz del día y cual no”, expresaron.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Hazte Oír primero ignora y después contraprograma los 40 días por la Vida

a

El pasado 15 de noviembre Impulsada por «Apóstoles de la Vida», dio comienzo en España la campaña internacional «40 Días por la Vida», que se prolongará durante el tiempo de Adviento y que concluirá el día de Nochebuena.
Lleva por tanto 14 días en marcha y hoy será la decimoquinta vigilia. De momento estas vigilias han tenido lugar en los siguientes templos católicos:
15 de noviembre: Parr. de San Jerónimo el Real, Madrid, de 19:30 a 21:00, 16 de noviembre: Parr. de Sta. Teresa y S. José, Madrid, de 20:00 a 21:30, 17 de noviembre: Parr. de Jesús de Medinacelli (cripta), de 20:00 a 21:30, 18 de noviembre: Parr. de San Germán, Madrid, de 21:00 a 22:15, 19 de noviembre: La Casita de Nazaret, C/ Tutor 15-17, Madrid de 17:30 a 19:00, 20 de noviembre: Parr. de San Ildefonso, Madrid, de 23:00 a 24:30, 21 de noviembre: Capilla del Hospital Puerta de Hierro, Majadahonda, Madrid, de 18:30 a 20:00 , 22 de noviembre: Parr. de S. Antonio de los Alemanes de 17:15 a 18:45, 23 de noviembre: Capilla del Hospital de la Princesa de 19:30 a 21:00, 24 de noviembre: Capilla del Hospital Clínico de 19:00 a 20:00, 25 de noviembre: Orantes por la Paz, C/ Conde de Peñalver 57, 2º A, Madrid, de 18:00 a 19:30, 26 de noviembre: Parr. de la Santa Cruz de 21:00 a 22:00, 27 de noviembre: Parr. de San Ildefonso de 23:00 a 24:30 hrs. Previsiblemente las Vigilias se realizarán en Lorca,Caravaca de la Cruz y Murcia durante el mes de diciembre.
Así mismo, como ya informamos en Manifiesto por la Vida, activistas católicos provida, inspirándose en la misma iniciativa están llevan a cabo cuarenta vigilias seguidas, cada día de la semana en un templo distinto, en la ciudad de Cartagena. Estas vigilias también se iniciaron el día 15 de noviembre.
Desde principios de Noviembre las vigilias han sido anunciadas en diferentes medios de comunicación, como el portal católico Infocatólica, y han sido informados de ella la Conferencia Episcopal, el nuncio de Su Santidad y el propio Benedicto XVI.
Sin embargo el grupo Hazte Oír ha tenido que dar una vez más la nota. En primer lugar ignorando estas Vigilias por la Vida, de las que estaban ampliamente informados. Pese a que desde Apóstoles de la Vida se les informó de la actividad, pese a que ésta había sido anunciada en distintos medios de comunicación, pese a que ellos dicen apoyar cualquier iniciativa en defensa de la vida, una vez más condenaron al silencio en su página y en su calendario de eventos las Vigilias por la Vida.
Según nos han informado desde Apóstoles de la Vida:

“HO no lo anuncia a pesar de habérselo enviado varias veces y de dárselo en mano a Ignacio Arsuaga en el Valle de los (¡!… cosas de Dios). … y de estar organizando ellos otra parecida para febrero – marzo! (ver http://40diasporlavida.es/ ) de la que no se habían dignado a informarme desde hace 2 meses que conocen la mía! Aún no se dan por enterados de la mía (ver Próximos Eventos en http://www.hazteoir.org/ y su web de los 40 días). ¡Ya se ve lo que les importa la oración por la vida! (sólo les interesa la suya y usarla para su propia gloria).”

No contentos con ello, este fin de semana han emitido un comunicado en el que, a sabiendas de que faltan a la verdad, presentan SU versión de los 40 días por la Vida. HO demuestra una vez más su interés por ser el niño en el bautizo, la novia en la boda y el muerto en el entierro:
“.- “Ha llegado la hora de salir a la calle a rezar para acabar con el aborto” es la propuesta que ha lanzado hoy el grupo de católicos que ha traído a nuestro país la campaña de oración 40 días por la vida.
Esta iniciativa llega por primera vez a España, donde se han empezado a constituir grupos de oración que en la próxima Cuaresma rezarán durante 40 días seguidos frente a los abortorios de nuestro país.
40 días por la vida en España es una campaña nacional de oración hermanada con 40 days of life y con los movimientos de oración por la vida del resto de países donde está implantada.
En el curso de la presentación de 40 días por la vida en España Inmaculada Fernández, miembro del equipo promotor de la campaña, ha señalado que la idea de traer esta iniciativa a nuestro país surge del activismo cívico contra la ley del aborto:

Inmaculada Fernández, promotora de los 40 días por la Vida de Hazte Oír.

“Todos procedemos de movimientos de defensa de la vida, pero sentíamos que salir a la calle a protestar contra la ley del aborto y hacer activismo cívico contra el exterminio de niños no era suficiente y, como católicos, queríamos utilizar el más poderoso instrumento que tenemos a nuestro alcance: la oración”.
40 días por la vida, que empezó en Estados Unidos y actualmente se ha extendido a los países iberoamericanos, Canadá, Irlanda del Norte, Dinamarca y Australia, dispone de una página web: 40diasporlavida.es y está presente en Facebook y Twitter.”
El comunicado no hace ninguna referencia a que HO sea la organizadora de las Vigilias, habida cuenta de su aconfesionalismo ecuménico. Se oculta el origen de los organizadores con un “grupo de católicos”, y “equipo promotor”. Sin embargo, Inmaculada Fernández, “miembro del equipo promotor de la campaña”, es periodista del departamento de comunicación corporativa de HO y DAV.
Es mentira, como hemos dicho arriba, que llegue por primera vez a España la iniciativa de la mano de este grupo, pues ya está en marcha. Es así mismo significativo que mientras Apóstoles de la Vida reza en templos, Iglesias y capillas Católicas, los “católicos” del abortismo provida deban hacerlo en las calles.
Así pues, mentiras, desprecio al hermano en sus oraciones por la vida, y secretismo en la organización y dirección son las tarjetas de presentación de la campaña de Hazte Oír para contraprogramar a Apóstoles de la Vida, en una deplorable muestra de falta de estilo, ausencia de ética, y comportaiento impropio de católicos sinceros y coherentes.

Reza el Papa por la protección de toda vida humana

El Santo Padre Benedicto XVI presidió en la tarde del sábado 27 de noviembre, en la Basílica de San Pedro, la celebración de las Primeras Vísperas del Primer Domingo de Adviento, que este año se ha acompañado con una “Vigilia por la vida naciente” celebrada por toda la Iglesia católica, a la que se adhirieron las Iglesias particulares de todo el mundo en comunión de oración.
A las cinco y media de la tarde comenzó la celebración de esta “Vigilia por la vida naciente”, durante la cual se alternaron algunos textos del magisterio sobre el tema de la vida, con cantos típicos del Adviento y momentos de silencio y oración. De este modo se ha querido coronar el congreso internacional promovido por el Consejo Pontificio para la Familia, que preside el cardenal Ennio Antonelli, sobre el tema de la familia en el corazón de las acciones pastorales específicas.
Esta tradición de celebrar las Primeras Vísperas del Primer Domingo de Adviento -que ha comenzado con Benedicto XVI- se propone subrayar el inicio de un nuevo Año Litúrgico para la vida de la Iglesia, dado que precisamente con el tiempo de Adviento se pone en marcha un nuevo ciclo anual, en el que la Iglesia celebra todo el misterio de Cristo, desde su Encarnación hasta Pentecostés y la espera del retorno del Señor.
Con el canto del “Tu es Petrus” el Papa entró en procesión, esta tarde a las seis, en la Basílica de San Pedro. En su homilía Benedicto XVI comenzó diciendo que “con esta celebración vespertina, el Señor nos dona la gracia y la alegría para abrir el nuevo Año Litúrgico iniciando desde su primera etapa: el Adviento, el período que hace memoria de la venida de Dios entre nosotros. Y añadió: “Cada inicio lleva consigo una gracia particular, porque es bendecido por el Señor. En este Adviento nos será dada, una vez más, la experiencia de la cercanía de Aquel que ha creado el mundo, que orienta la historia y que ha cuidado de nosotros llegando al culmen de su condescendencia al hacerse hombre.”
Precisamente –prosiguió diciendo el Santo Padre– el misterio grande y fascinante del Dios con nosotros, es más, del Dios que se hace uno de nosotros, es lo que celebraremos en las próximas semanas caminando hacia la Santa Navidad. Y agregó que durante el tiempo de Adviento “sentiremos a la Iglesia que nos toma de la mano y, a imagen de María Santísima, expresa su maternidad haciéndonos experimentar la espera alegre de la venida del Señor, que nos abraza a todos en su amor, que salva y consuela”.
Benedicto XVI agregó que mientras nuestros corazones se predisponen hacia la celebración anual del nacimiento de Cristo, la liturgia de la Iglesia orienta nuestra mirada hacia la meta definitiva: el encuentro con el Señor que vendrá en el esplendor de la gloria: “Por esto, nosotros, que en cada Eucaristía, “anunciamos su muerte, proclamamos su resurrección en la espera de su venida”, permanecemos en oración. La liturgia no se cansa de animarnos y sostenernos, poniendo sobre nuestros labios, en los días de Adviento, el grito con el cual se cierra toda la Sagrada Escritura, en la última página del Apocalipsis de San Juan: “¡Ven, Señor Jesús!” (22,20).”
Al recordar a los presentes que el encuentro de esta tarde para iniciar el camino de Adviento se enriquecía con otra importante motivación, la de celebrar solemnemente con toda la Iglesia una vigilia de oración por la vida naciente, el Pontífice expresó su agradecimiento a todos los que se han sumado a esta invitación y a cuantos se dedican, específicamente, a acoger y custodiar la vida humana en las distintas situaciones de fragilidad, en particular, en sus inicios y en sus primeros pasos:”Es así como el inicio del Año Litúrgico nos hace vivir nuevamente la espera de Dios que se hace carne en el vientre de la Virgen María, de Dios que se hace pequeño, se hace niño; nos habla de la venida de un Dios cercano, que ha querido recorrer la vida del hombre, desde el inicio, y esto para salvarla totalmente, en plenitud. Y así el misterio de la Encarnación del Señor y el comienzo de la vida humana están íntima y armoniosamente ligados dentro del único designio salvífico de Dios, Señor de la vida de todos y cada uno. La Encarnación nos revela con intensa luz y de manera sorprendente, que cada vida humana tiene una dignidad altísima, incomparable.”
Después de recordar que el hombre presenta una originalidad inconfundible respecto a todos los demás seres vivientes que pueblan la tierra, que se presenta como sujeto único y singular, dotado de inteligencia y voluntad libre, además de estar compuesto de una realidad material, que vive simultánea e inseparablemente en la dimensión espiritual y en la dimensión corpórea, Benedicto XVI añadió:
“Somos, entonces, espíritu, alma y cuerpo. Somos parte de este mundo, ligados a las posibilidades y a los límites de la condición material; al mismo tiempo estamos abiertos a un horizonte infinito, capaces de dialogar con Dios y de acogerlo en nosotros. Obramos en las realidades terrenas y a través de ellas podemos percibir la presencia de Dios y tender a Él, verdad, bondad y belleza absoluta. Saboreamos fragmentos de vida y de felicidad y anhelamos la plenitud total.”
Tras recordar que Dios nos ama de manera profunda, total, sin distinciones; y que nos llama a la amistad con Él; nos hace partícipes de una realidad por encima de toda imaginación y de todo pensamiento y palabra, a saber: su misma vida divina; el Papa afirmó que “creer en Jesucristo comporta también el tener una mirada nueva sobre el hombre, una mirada de confianza y de esperanza.
El tiene derecho a no ser tratado como un objeto que se posee o como una cosa que se puede manipular a placer, a no ser reducido a un puro instrumento en beneficio de otros y de sus intereses. La persona es un bien en sí misma y siempre es necesario buscar su desarrollo integral. El amor hacia todos, y más si es sincero, tiende espontáneamente a convertirse en una atención preferencial por los más débiles y los más pobres. Sobre esta línea se coloca la preocupación de la Iglesia por la vida naciente, la más frágil, la más amenazada por el egoísmo de los adultos y por el oscurecimiento de las conciencias. La Iglesia continuamente reafirma cuanto ha declarado el Concilio Vaticano II contra el aborto y toda forma de violación de la vida naciente: “La vida, una vez concebida, debe ser protegida con al máxima atención” (ibid., n. 51).
Benedicto XVI también recordó que hay tendencias culturales que “buscan anestesiar las conciencias con pretextos”. Sobre el embrión en el vientre materno, la ciencia misma pone en evidencia la autonomía que lo hace capaz de interactuar con la madre, la coordinación de los procesos biológicos, la continuidad del desarrollo, la creciente complejidad del organismo. No se trata de un cúmulo de material biológico, sino de un nuevo ser vivo, dinámico y maravillosamente ordenado, un nuevo individuo de la especie humana. Así lo ha sido Jesús en el vientre de María; así lo ha sido cada uno de nosotros en el vientre de la madre”. Y agregó: “Lamentablemente, incluso después del nacimiento, la vida de los niños continúa siendo expuesta al abandono, al hambre, a la miseria, a la enfermedad, a los abusos, a la violencia, a la explotación. Las múltiples violaciones de sus derechos que se cometen en el mundo hieren dolorosamente la conciencia de cada hombre de buena voluntad. Frente al triste panorama de las injusticias cometidas contra la vida del hombre, antes y después del nacimiento, hago mío el apasionado llamamiento del Papa Juan Pablo II a la responsabilidad de todos y cada uno de nosotros: “¡Respeta, defiende, ama y sirve a la vida, a toda la vida humana! ¡Sólo siguiendo este camino encontrarás justicia, desarrollo, libertad verdadera, paz y felicidad!” (Enc. Evangelium vitae, 5).”
Por esta razón, el Papa exhortó a los protagonistas de la política, de la economía y de la comunicación social a hacer cuanto esté en sus posibilidades, “para promover una cultura cada vez más respetuosa de la vida humana, para ofrecer condiciones favorables y redes de apoyo a la acogida y al desarrollo de la misma”. Mientras a la Virgen María -que ha acogido al Hijo de Dios hecho hombre con su fe, con su seno materno, con su atento cuidado, y con su acompañamiento solidario y vibrante de amor- encomendó la oración y el compromiso en favor de la vida naciente.
Al concluir la celebración de estas Vísperas, Benedicto XVI rezó una “Oración por la vida”, compuesta especialmente para esta ocasión.
Fieles católicos de la región de Murcia se unieron al Santo Padre en la Vigilia por la vida naciente tanto en Cartegena como en Murcia, con una gran asistencia de público.

jueves, 21 de octubre de 2010

Conspiración mundial contra el ser humano desde Naciones Unidas denuncia Arzobispo.


En su reflexión televisiva semanal, en el programa “Claves para un Mundo Mejor”, el Arzobispo de La Plata, Mons. Héctor Aguer denunció que en la ONU imperan ideologías contrarias al ser humano y su dignidad, que esta institución busca imponer a nivel mundial en una especie de conspiración. En nombre de los derechos humanos, alertó, no respetan los derechos fundamentales de las personas como la vida y la familia.
El Prelado se refirió a los “cambios culturales que se van produciendo en Argentina mediante “la intromisión de ideas totalmente ajenas a la tradición cultural de la Nación y, sobre todo, los proyectos de ley impulsados por una minoría que suele autodenominarse progresista“.
Tras preguntarse “¿de dónde vienen estas cosas; de dónde proceden estos propósitos, estas ideas, estos proyectos? ¿Son una originalidad criolla?“, afirmó que “hay que decir que no. Se trata en realidad de un proyecto global” que viene “de las Naciones Unidas y de una serie de organizaciones satélites de las Naciones Unidas“.

Luego de explicar que “hay mucho dinero que corre detrás de este intento de cambiar los paradigmas de conducta y alterar lo que son los auténticos derechos humanos“, el Arzobispo dijo que “entonces, podemos pensar que hay aquí una conspiración en el peor sentido de la palabra“.
“Hay una conspiración tendiente a homogeneizar el pensamiento y la conducta en el mundo entero y esto procede de los centros de poder mundial. Especialmente de los centros de poder político, sostenidos por los centros de poder financiero. Si no se ve aquí un nuevo colonialismo, un nuevo imperialismo, no sé qué nombre darle“, advirtió.
Seguidamente cuestionó: “¿Cómo es posible que los legisladores argentinos asuman esas ideas y las conviertan en proyectos de leyes?’ La transversalidad que encontramos en nuestros cuerpos legislativos tiene una dimensión internacional que se presenta como progresista y que se funda en una concepción antihumana y anticristiana, la que caracteriza a la posmodernidad“.
Tras enumerar una serie de problemas que no son tratados por los legisladores argentinos como la pobreza o la inseguridad, Mons. Aguer dijo que el “nuevo colonialismo o imperialismo” mundial que busca imponer la ONU, “desprecia especialmente a los pobres“.
“Es notable –continuó– cómo en nombre de los derechos humanos las Naciones Unidas, que debieran ser su tutela, se convierten en violadoras del derecho natural. Y eso es porque ya desde hace varios años, podríamos decir 15 por lo menos, se han impuesto en estos centros mundiales del poder ideologías contrarias a la naturaleza de la persona humana y, por tanto, de su dignidad, de sus auténticos derechos y de los deberes correspondientes“.
Finalmente el Prelado recordó que “en la década del ‘90 del siglo pasado, las reuniones mundiales de Pekín y de El Cairo, tratando los temas de la población mundial o de la mujer en la sociedad actual, han esbozado planes de cambio cultural y los han exportado a todos los países del mundo, especialmente a aquellos que están en vías de desarrollo. En Pekín y en El Cairo, y luego las reuniones sucesivas que han continuado a aquellas, se ha procurado difundir la anticoncepción, el aborto y, otros presuntos derechos de la mujer fundados en la ideología de género“.

miércoles, 20 de octubre de 2010

La Iglesia de Polonia firme en defensa de la Vida se enfrenta a la derecha liberal pagana


La jerarquía de la Iglesia Católica polaca ha vuelto mostrar su oposición a una ley que regule la fecundación in vitro (FIV) en el país centroeuropeo. Ante el escaso impacto que han tenido sus consejos a los políticos del país eslavo, esta vez han recordado que se excomulgará a los parlamentarios que den su apoyo a esta normativa cuando se vote en el Sejm (Parlamento).En una carta abierta al jefe del Estado, al primer ministro y a los presidentes del Sejm y del Senado, los obispos, de común acuerdo con los sectores social cristianos de la política polaca, denuncian las «incalculables consecuencias sociales» que traería la legalización de la FIV. En la misiva, el presidente del Episcopado, monseñor Jozef Michalik, califica la FIV de «hermana pequeña de la eugenesia» y de «aborto encubierto».Además, el obispo de la diócesis varsoviana de Praga, Henryk Hoser, que se encuentra al frente a la comisión bioética de la jerarquía eclesiástica, recuerda que los parlamentarios que apoyen la ley de fecundación in vitro «son automáticamente excluidos» de la Iglesia católica. El pasado mes de mayo, un grupo de obispos se decantó a favor de prohibir que puedan comulgar los políticos que diesen su apoyo a la FIV. Hasta el arzobispo de Varsovia, Kazimierz Nycz declaró que «la Iglesia siempre dirá que no al aborto, la eutanasia, la fecundación in vitro y los experimentos con embriones humanos».El Gobierno de centroderecha liberal y pagano de Donald Tusk, formado por la liberal Plataforma Cívica (PO) y los centristas del PSL, quiere que la FIV polaca se equipare a la legislación de la UE, pero el sector más a la derecha de PO aboga por una normativa más restrictiva. Los social cristianos del partido Ley y Justicia (PiS) de Jaroslaw Kaczynski, grupos de familias y diputados de PSL piden la prohibición total de la fecundación in vitro. Esta opción recibe el apoyo de la mayoría del Episcopado, medios eclesiásticos coherentes, como Radio Maryja y el diario Nasz Dziennik, así como colectivos ciudadanos, intelectuales y grupos de ultraderecha.Frente a la posición de la Iglesia, el Gobierno de Donald Tusk ha reaccionado con histerismo. Según su portavoz, Pawel Gras, «la Iglesia tiene derecho de manifestar sus opiniones», pero no de «verter amenazas e intentos de presión y chantaje» contra los dirigentes políticos. Los sectores liberales mediáticos, políticos y culturales también han reaccionado con la cristianofobia habitual. El diario de centroizquierda Gazeta Wyborcza considera que con su actitud sobre la FIV, «la Iglesia endurece su mensaje para intimidar».